episodio3.jpg 

    Pues si señores/as todo ha
terminado, con esta entrega ya se completa la saga cerrando el
circulo abierto hace 28 años más o menos con lo que era
La Guerra de las Galaxias.

    Ciertamente lo que he podido ver en el
cine, entre los comentarios fáciles del tío que tenía
delante y los ronquidos de un idiota profundo, ha sido lo esperado ya
que se sabía que en esta entrega tocaba resolver y unir la
saga con el Episodio IV.

    Analizando un poco la película,
he de decir que mola, porque STAR WARS mola, aunque parece que los
efectos especiales cantan un poco, viéndose
demasiadas maquetas para mi gusto y la cabeza digital torpemente
pegada de un soldado al sacarse es casco (apestaba perdonad que
diga). Si hay una secuencia que resulta cargante por sus vacíos
de Física, es la del principio cuando al maestro y su no ya
tan joven aprendiz van a liberar al Canciller claro que se ve muy
compensada con Yoda y su genialidad. La parte más interesante
y esperada por mí era el viaje hacia el lado Oscuro que sufre
Anakin, jugando con las sombras en su cara y abusando un pelín
de los ojos rojos, llegando a su plenitud al verle contemplando la
lava, simbolizando su viaje a los infiernos. Así pues, cuando
Anakin ya Darth Vader se encaja la coraza y comienza a respirar (como
un asmático) es sublime.

    Resaltar la belleza de la reina Midala
(Natalie Portman) y la nave flipante que pilota, y es que si algo
sorprende en STAR WARS siempre, son las naves.

    Sin querer liarme más, decir que
la impresión ha sido buena, pero en este caso, podría
haber estado un poco mejor.

NOTA: Que malo es Anakin, y ya veis,
por las mujeres. Jejejeje…