No he podido evitarlo, después de 2 horas de operación y poniendo
en peligro la integridad de mi portatil, vuelvo a tener el CARDBUS
funcionando. Esta vez lo he desmontado hasta la pieza más pequeña
incluso el micro.

Lo importante es que puedo volver a usar mis tarjetas wireless y de tv
sin problema y de una vez por todas aparcar la USB ya que nunca se sabe
si vuelvo a necesitarla. El caso es que estoy eufórico y no puedo
evitarlo, por fin algo bueno en los últimos días, ya era hora coño.

Bueno, voy a beber algo que las he pasado canutas desmontando y
montando. Mañana pondré algunas fotos más en la galería del ACER.