Estar en el 2006 y no haber pasado las cintas de video de 8 mm a DVD se podría considerar un crimen y por eso mismo ahora invierto las horas muertas en hacerlo.

Solo llevo pasadas unas cinco cintas pero me ha servido para darme cuenta de como cambiamos, unos más gordos, otros con menos pelo y siempre mayores. Pero lo más importante es analizar la gente que aparece y ya no está con nosotros. Amigos que decepcionaron otros que se mantienen y a los cuales dar las gracias. Proyectos que se quedaron en el camino, proyectos que ya han llegado a buen puerto o que han subido un escalón para continuar avanzando.

Si una cosa tengo clara es que no hay que arrepentirse o culparse al ver lo que se quedó atrás, puesto que en ese momento era parte de la vida de uno y si nos hubieramos preocupado por si iba a terminar o decepcionar, no habriamos disfrutado de todo lo vivido.

Como dijo un gran compositor, -yo no suelo volver a escuchar mis temas-. Pues bien, yo también soy de la misma opinión, pero estos días me doy cuenta que no está tan mal recordar.